Monday, February 21, 2011


La historia del Día de los Presidentes (Presidents Day)
Por Romina T.
20 de febrero 2011 05:08 PM EST

El día de los Presidentes, en ingles Presidents Day (también conocido como el día de cumpleaños de Washington), es un feriado en el que se honra a los ex mandatarios de Los Estados Unidos y su celebración se remonta al primer presidente y llamado afectuosamente "padre fundador de la patria", George Washington nacido el 22 de febrero de 1732.

En su cumpleaños en 1796, cuando Washington estaba en su último año completo como presidente, esa fecha se convirtió en el día festivo conocido como el Cumpleaños de Washington. Sin embargo, los estadounidenses celebraron este día recién en 1832, 100 años después de su nacimiento.

Abraham Lincoln, recordado como "el honesto Abe", fue el siguiente presidente en ganar un respeto similar al obtenido por Washington, a quien se le asocia con la abolición final de la esclavitud. Lincoln llegó a ser el símbolo virtual del sueño americano en el que una persona ordinaria, de origen humilde, pudo alcanzar la cúspide de la sociedad al convertirse en presidente del país.

Nacido el 12 de febrero de 1809, el cumpleaños de Lincoln se celebró por primera vez en 1865, al año siguiente de su asesinato. A pesar de que su cumpleaños no fue honrado como un día festivo a nivel nacional como el de Washington, muchos estados lo adoptaron como un día festivo legal.

En 1968, el congreso aprobó una ley para que todos los días festivos a nivel nacional fueran los días lunes, incluido el cumpleaños de Washington, para crear un fin de semana de tres días. En 1971, el Presidente Richard Nixon combinó los cumpleaños de Washington y Lincoln en el Día de los Presidentes. Se celebraría el tercer lunes de febrero, sin importar en qué día cayera. En la actualidad, el Día de los Presidentes está visto como un día festivo que rinde homenaje a Washington y Lincoln, así como a todos los ex mandatarios del país.

El Día de los Presidentes se celebra el tercer lunes de febrero. El día de asueto concede un día libre a los trabajadores para que compartan con sus familias, las oficinas federales están cerradas, no se reparte correo y no hay clases en las escuelas. Mientras que muchas tiendas ofrecen grandes rebajas de precios en sus mercancías, especialmente las concecionarias de automóviles.
Foto: Wikipedia
Romina Tibytt; www.mamaxxi.com

Carta del Jefe indio Seattle a Franklin Pierce, Presidente de los EEUU.


En 1854, el presidente de los Estados Unidos ofreció comprar una amplísima extensión de
tierras indias, prometiendo crear una "reservación" para el pueblo indígena. La respuesta del jefe
Seattle, que transcribimos a continuación, ha sido descrita como la declaración más bella y más
profunda jamás hecha sobre el medio ambiente. Por otra parte, muestra la diferente concepción del
mundo entre los pieles rojas -para los cuales la naturaleza es sagrada- y la civilización moderna, que
ve las cosas en términos económicos.
La dramática sentencia del gran jefe indio: "Termina la vida y empieza la supervivencia", resultó
profética y alcanzó incluso a su propia hija. Alrededor del año 1890, en la propia ciudad de Seattle, el
fotógrafo norteamericano Edward S. Curtis, cuya meta personal era retratar a "la raza en extinción"
en el ocaso de su gloria, obtuvo la primera fotografía de una larga serie que más tarde alcanzaría la
fama. La modelo fue casualmente la princesa Angelina, hija del jefe Seattle, en cuyo honor se le dio
nombre a la ciudad. Consumida por el paso de los años y por la miseria, ella aceptó humildemente el
dólar que Curtis le ofreció por posar para la fotografía
Si no atendemos al mensaje del jefe Seattle, la humanidad entera se convertirá en una doliente
princesa que, como la legendaria Angelina, pose humildemente ante la lente del futuro...sin la
esperanza de sobrevivir.
Carta del Jefe Piel Roja See-elth al Presidente de los Estados Unidos
"Jefe de los caras pálidas: ¿Cómo se puede comprar el cielo o el calor de la tierra?. Ésa es para
nosotros una idea extravagante. Si nadie puede poseer la frescura del viento, ni el fulgor del agua,
¿cómo es posible que ustedes se propongan comprarlos?. Mi pueblo considera que cada elemento
de este territorio es sagrado. Cada pino brillante que está naciendo, cada grano de arena en las
playas de los ríos, los arroyos, cada gota de rocío entre las sombras de los bosques, cada colina y
hasta el sonido de los insectos, son cosas sagradas para la mentalidad y las tradiciones de mi
pueblo.
La savia circula por dentro de los árboles llevando consigo la memoria de los pieles rojas. Los
caras pálidas, olvidan a su nación cuando mueren y emprenden el viaje a las estrellas. No sucede
igual con nuestros muertos, nunca olvidan a nuestra madre Tierra. Nosotros somos parte de la tierra,
y la tierra es parte de nosotros. Las flores que aroman el aire son nuestras hermanas. El venado, el
caballo y el águila también son nuestros hermanos. Los desfiladeros, los pastizales húmedos, el
calor del cuerpo del caballo o del nuestro, forman un todo único.
Por lo antes dicho, creo que el jefe de los caras pálidas pide demasiado al querer comprarnos
nuestras tierras. El jefe de los caras pálidas dice que al venderle nuestras tierras él nos reservaría un
lugar donde podríamos vivir cómodamente, y que él se convertiría en nuestro padre. Pero no
podemos aceptar su oferta, porque para nosotros esta tierra es sagrada. El agua que circula por los
ríos y los arroyos de nuestro territorio no es sólo agua, es también la sangre de nuestros ancestros. Si
les vendiéramos nuestra tierra tendrían que tratarla como sagrada, y esto mismo tendrían que
enseñarle a sus hijos.
Cada cosa que se refleja en las aguas cristalinas de los lagos habla de los sucesos pasados de
324nuestro pueblo. La voz del padre de mi padre está en el murmullo de las aguas que corren. Estamos
hermanados con los ríos que sacian nuestra sed. Los ríos conducen nuestras canoas y alimentan a
nuestros hijos. Si les vendiéramos nuestras tierras, tendrían que tratar a los ríos con dulzura de
hermanos y enseñar esto a sus hijos.
Los caras pálidas no entienden nuestro modo de vida. Los caras pálidas no conocen la diferencia
que hay entre dos terrones. Ustedes son extranjeros que llegan por la noche a usurpar de la tierra lo
que necesitan. No tratan a la tierra como hermana, sino como enemiga. Ustedes conquistan
territorios y luego los abandonan, dejando ahí a sus muertos sin que les importe nada. La Tierra
secuestra a los hijos de los caras pálidas, a ella tampoco le importan ustedes.
Los caras pálidas tratan a la tierra y al cielo-padre como si fueran simples cosas que se compran,
como si fueran cuentas de collares que intercambian por otros objetos. El apetito de los caras
pálidas terminará devorando todo lo que hay en las tierras, hasta convertirlas en desiertos. Nuestro
modo de vida es muy diferente al de ustedes. Los ojos de los pieles rojas se llenan de vergüenza
cuando visitan las poblaciones de los caras pálidas. Tal vez esto se deba a que nosotros somos
silvestres y no los entendemos a ustedes.
En las poblaciones de los caras pálidas no hay tranquilidad, ahí no puede oírse el abrir de las
hojas primaverales, ni el aleteo de los insectos, eso lo descubrimos porque somos silvestres. El ruido
de sus poblaciones insulta a nuestros oídos. ¿Para qué le sirve la vida al ser humano si no puede
escuchar el canto solitario del pájaro chotacabras?, ¿si no puede oír la algarabía nocturna de las
ranas al borde de los estanques?. Como piel roja no entiendo a los caras pálidas. Nosotros tenemos
preferencias por los vientos suaves que susurran sobre los estanques, por los aromas de este
límpido viento, por la llovizna del mediodía o por el ambiente que los pinos aromatizan .
Para los pieles rojas el aire tiene un valor incalculable, ya que todos los seres compartimos el
mismo aliento, todos: los árboles, los animales, los hombres. Los caras pálidas no tienen conciencia
del aire que respiran, son moribundos insensibles a lo pestilente.
Si les vendiéramos nuestras tierras, deben saber que el aire tiene un inmenso valor, deben
entender que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El primer soplo de vida que
recibieron nuestros abuelos vino de ese aliento. Si les vendiéramos nuestras tierras tienen que
tratarlas como sagradas. En estas tierras hasta los caras pálidas pueden disfrutar el viento que
aroman las flores de las praderas.
Si les vendiéramos las tierras, ustedes deben tratar a los animales como hermanos. Yo he visto a
miles de búfalos en descomposición en los campos. Los caras pálidas matan búfalos con sus trenes
y ahí los dejan. No entiendo como los caras pálidas le conceden más valor a una máquina humeante
que a un búfalo.
Si todos los animales fueran exterminados, el hombre también perecería entre una enorme
soledad espiritual. El destino de los animales es el mismo que el de los hombres. Todo se armoniza.
Ustedes tienen que enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan contiene las cenizas de nuestros
ancestros. Que la tierra se enriquece con las vidas de nuestros semejantes. La tierra debe ser
respetada. Enseñen a sus hijos lo que los nuestros ya saben, que la tierra es nuestra madre. Lo que la
tierra padezca será padecido por sus hijos. Cuando los hombres escupen al suelo se escupen ellos
mismos. Nosotros estamos seguros de esto: la tierra no es del hombre, sino que el hombre es de la
tierra . Nosotros lo sabemos, todo se armoniza, como la sangre que emparenta a los hombres. Todo
se armoniza.
325El hombre no teje el destino de la vida. El hombre es sólo una hebra de ese tejido. Lo que haga en
el tejido se lo hace a sí mismo. El cara pálida no escapa a ese destino, aunque hable con su Dios
como si fuera su amigo. A pesar de todo, tal vez los pieles rojas y los caras pálidas seamos
hermanos. Pero eso ya se verá después.
Nosotros sabemos algo que los caras pálidas tal vez descubran algún día: ellos y nosotros
veneramos al mismo Dios. Ustedes creen que su Dios les pertenece, del mismo modo que quieren
poseer nuestras tierras. Pero no es así. Dios es de todos los hombres y su compasión se extiende
por igual entre pieles rojas y caras pálidas. Dios estima mucho a esta tierra y quien la dañe provocará
la furia del Creador.
Tal vez los caras pálidas se extingan antes que las otras tribus. Está bien, sigan infectando sus
lechos y cualquier día despertarán ahogándose entre sus propios desperdicios. Ustedes avanzarán
llenos de gloria hacia su propia destrucción, alentados por la fuerza del Dios que los trajo a estos
lugares y que les ha dado cierta potestad, quién sabe por qué designio.
Para nosotros es un misterio que ustedes estén aquí, pues aún no entendemos por qué
exterminan a los búfalos, ni por qué doman a los caballos, quienes por naturaleza son salvajes, ni por
qué hieren los recónditos lugares de los bosques con sus alientos, ni por qué destruyen los paisajes
con tantos cables parlantes. ¿Qué ha sucedido con las plantas? Están destruidas. ¿Qué ha
sucedido con el águila? Ha desaparecido. De hoy en adelante la vida ha terminado, ahora empieza la
sobrevivencia".

Saturday, January 29, 2011

Venciendo la adversidad


Wilma Glodean Rudolph nació en Clarksville, Tennesee, el 23 de junio de 1940, en el seno de una prolífica familia: era la vigésima de veintidos hermanos. Sus padres, Ed y Blanche Rudolph, eran gente honesta y trabajadora, pero eran muy pobres.

Wilma fue un bebe prematuro y al nacer pesaba menos de dos kilos. Además la segregación racial impidió que Wilma y su madre fueran atendidas en el hospital local, ya que solo estaba para los blancos.

Finalmente logró sobrevivir, pero su infancia estuvo plagada de enfermedades: sarampión, paperas, escarlatina, neumonía doble, y finalmente, antes de cumplir los cinco años, la poliomelitis dejó su pierna izquierda paralizada. El médico le dijo a sus padres que no volvería a caminar, ya que no existía una curación para esta enfermedad.

Sus padres no se dieron por vencidos, y la llevaron al Meharry Hospital, un hospital de la Universidad Fisk en Nashville, a unos 70 kilómetros de donde ellos vivían. La madre de Wilma la llevaba hasta allí dos veces por semana para hacer rehabilitación, y lo hizo durante dos años, hasta que finalmente Wilma pudo caminar con ayuda de una abrazadera de metal en su pierna. A partir de ahí pudo seguir haciendo los ejercicios su propia casa.

Todos sus hermanos y hermanas la ayudaron mucho en esta epoca dificil para ella, y le dieron animos para ser fuerte y trabajar para recuperarse del todo. Finalmente a los 12 años pudo caminar con total normalidad, sin usar muletas, ni aparatos ortopédicos ni nada.


A causa de no poder caminar Wilma Rudolph no acudió a la escuela como los demás niños hasta los siete años. Hasta entonces le llevaban las tareas a casa para que pudiera seguir el ritmo. Cuando por fin acudió a las clases, tuvo que sufrir las burlas de sus compañeros por llevar un aparato ortopédico.

Precisamente en 1947 las escuelas de los estados sureños fueron segregadas, y los estudiantes negros y blancos debían asistir a escuelas separadas. Aunque los negros pagaban los mismos impuestos que los blancos, sus escuelas estaban mucho peor financiadas y eran muchisimo peores, teniendo menos libros, profesores, aulas y materiales.

Cuando iba al instituto, el Burt High School, Wilma siguió el ejemplo de su hermana mayor Yolanda y empezó a jugar al baloncesto, deporte en el que destacó, llegando a ganar el campeonato escolar del estado de Tennessee. Tambien empezó a participar en carreras de pista, donde ganaba casi siempre.

Cuando tenía 15 años conoció a Ed Temple, que por esa epoca era entrenador del equipo de atletismo de la Universidad Estatal de Tennessee, y que fue el descubridor del enorme potencial de Wilma Rudolph para las pruebas de velocidad. A partir de ese momento empezó a entrenar con él, pese a que Wilma aun iba al instituto.

Su progresión fue tan espectacular, que con solo 16 años logró clasificarse en los trials de Seattle para competir en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956, donde participó en los 200 metros y en los relevos 4 x 100 metros. Fue el miembro más joven del equipo norteamericano de atletismo en esos Juegos. En los 200 metros no logró clasificarse para la final, pero en la prueba de relevos logró su primera medalla olímpica, al acabar en tercera posición, detras de Australia y Gran Bretaña. El equipo de Estados Unidos lo formaban por este orden Mae Faggs, Margaret Matthews, Wilma Rudolph e Isabelle Daniels.
Tras acabar el instituto, en 1957 recibió una beca para ir a la Universitad Estatal de Tennessee, donde tenía a Ed Temple de entrenador. Wilma se convirtiría en la mejor velocista del mundo en esos años, aunque en 1958 tuvo tiempo para ser madre de una niña, Yolanda.

En los Juegos Panamericanos de 1959 celebrados en Chicago, fue segunda en los 100 metros y oro en los relevos 4 x 100. Ese año tambien consiguió ganar su primer título de campeona de Estados Unidos en 100 metros, que ganaría tres veces más (1960, 61 y 62). En 1960 ganó su único titulo nacional de 200 metros.

La competición de su vida fueron los Juegos Olímpicos de Roma 1960, donde logró subir a lo más alto del podio en tres ocasiones. En los 100 metros lisos se impuso por tres décimas a la británica Dorothy Hyman. En la final de 200 metros batió por cuatro décimas a la alemana Jutta Heine. El tercer oro le llegó a través del relevo 4 x 100 metros, junto a sus compañeras Martha Hudson, Lucinda Williams y Barbara Jones, que establecieron un nuevo record mundial con 44.4
Era la primera mujer norteamericana en ganar tres medallas de oro en una misma olimpiada. Tras su victoria fue recibida en el Vaticano junto al resto del equipo de EEUU por el Papa Juan XXIII.
Tras regresar de los Juegos convertida en una heroína nacional se celebró un desfile de bienvenida en su ciudad natal, Clarksville, en el que participaron negros y blancos sin ninguna segregación, en contra de lo que era habitual. El desfile de homenaje a Wilma Rudolph se recuerda como el primer acontecimiento multirracial que se llevó a cabo en esta ciudad.

Ella se comprometió además a participar en todas las protestas que se hicieran hasta acabar con las injustas leyes de segregación racial que imperaban en el Sur.

Tras los Juegos de Roma siguió compitiendo a gran nivel. En 1961 participó en una gira por diversos países de Europa, donde tenía muchísimos fans. Los franceses la llamaron 'La Perle Noire', y los italianos 'La Gazella Nera'.

Wednesday, January 26, 2011



Haz clic aqui para leer sobre Mohandas K. Gandhi en ingles en MY HERO.


“Debemos ser el cambio que deseamos ver en el mundo.”

HÉROE DE LA PAZ:
MOHANDAS K. GANDHI

por Jeff Trussell

A principios de los años 1600, marinos de Inglaterra lograron llegar a la India. En aquel entonces, India era una tierra rica de una tradición y cultura milenarias. El Imperio Británico tomó control del gobierno de la India y el futuro de la nación cambió para siempre. Religiones y tradiciones ancestrales fueron eliminadas, haciéndolas ilegales por despiadados generales británicos ansiosos de convertir a la India en otra Inglaterra. Como tú bien podrás imaginar, la gente nativa de la India sufrió mucho al ver su estilo de vida aplastado bajo el deseo británico de “civilizar” su tierra.
Por un largo tiempo, nadie en la India luchó con éxito contra los británicos y la opresión que trajeron consigo. Todo esto cambió cuando un pequeño hombre, nacido en la antigua ciudad de Porbandar en 1869, se levantó y dijo “¡Suficiente!” Este hombre fue conocido por todo el mundo como Gandhi, el mahatma o “Gran Alma” de la India.

Los primeros años de Mohandas Karamchand Gandhi mostraron poca señal de la gran vida que él tendría que vivir. Gandhi asistió a la escuela, se casó y más tarde se convirtió en un abogado sin éxito increíblemente tímido. Sin embargo, todo esto cambió un fatídico día cuando a Gandhi le fue negado el asiento de un carruaje en Sudáfrica. El conductor racista lo hizo sentar afuera bajo el ardiente sol en el largo camino hacia Pretoria, simplemente porque él no era blanco. Gandhi, hasta entonces demasiado tímido para siquiera hablar frente a un juez, demandó a la compañía de ferrocarril y ganó. Desde ese punto en adelante, Gandhi se convirtió en el vocero número uno de todos los indefensos no blancos de todo el mundo.

Después de 20 años de apoyar a sus compatriotas indúes en Sudáfrica, Gandhi regresó a la India y movilizó la lucha contra la opresión británica. En vez de animar a los hindúes nativos a tomar las armas y forzar la expulsión de los británicos de su tierra, Gandhi creó una política de protesta no violenta. “No violencia” decía “Es el arma del valiente.”

Por 20 años, las protestas no violentas, marchas y huelgas de los hindúes redujeron la resistencia británica. Confrontados por un hombre delgado, vestido de tan sólo con una simple túnica y acompañado de millones de seguidores armados, no con armas, sino con amor y verdad, el gobierno británico finalmente le concedió a la India su largo sueño de independencia en 1946. La lucha por la libertad de la India había sido ganada sin que siquiera una batalla se haya dado.

Lamentablemente, dos años después de su gran victoria, Gandhi fue baleado y muerto por una bala asesina. Pero el legado de Gandhi vive después de su muerte, mostrándole al mundo que uno puede ser un héroe y lograr grandes cosas sin armas o espadas u odio. Como Gandhi una vez dijo: “Es no violencia cuando amamos a aquello que nos odia. Sé lo difícil que es seguir esta gran ley de amor, pero ¿no son todas las cosas estupendas y buenas difíciles de hacer? Amor al odiado es la más difícil de todas. Pero por la gracia de Dios, aún esta cosa más difícil es fácil de lograr si lo deseamos.”


Escrito por Jeff Trussell
Imágenes creadas por la Universidad del Condado de Maryland Baltimore.


ENLACES RELACIONADOS

Biografías y Vidas. Biografía de Gandhi con fotografías del mismo.

El Día Internacional de la Paz. Página que contiene frases de Gandhi sobre la paz, una biografía, además de diversos enlaces relacionados con la paz.

Arte Historia. Biografía de Gandhi.

INFORMACIÓN EXTRA

Traducido por Grissel Villar


Más Héroes

Cesar Chavez organizó a los campesinos en los Estados Unidos. Elie Wiesel escribió sobre sus experiencias en los campos de concentración. Gandhi enseño al mundo que se pueden hacer revoluciones sin usar violencia. John Wallach fundó un campamento para fomentar la paz.

Nickole Evans está usando tecnología para fomentar la paz. Rigoberta Menchú Tum ganó el Premio Nobel de la Paz. Un Llamado Por La Paz Mundial El pueblo español ante el terrorismo. Wangari Maathai está fomentando la paz en África plantando árboles.
Para más información, escriban a:
MI HÉROE
1278 Glenneyre #286
Laguna Beach, CA 92651
Fax (949) 376-9540
e-mail: myhero@myheroproject.org

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Friday, January 7, 2011

The Nazca Lines Mystery

The I Have a Dream Speech - The U.S. Constitution Online - USConstitution.net

The I Have a Dream Speech - The U.S. Constitution Online - USConstitution.net

Antiguos templos mayas


Tikal, el apogeo del mundo maya
Las orgullosas cimas de las pirámides de Tikal se elevan por encima de la frondosa selva guatemalteca, desafiando el paso del tiempo. Conocida por los mayas como Mutul, Tikal alcanzó su apogeo en el siglo VII d.C., liderada por su rey Jasaw Chan Kawil, quien la convirtió en la metrópoli maya más importante. Pero en el siglo IX sus habitantes la abandonaron y fue engullida por la vegetación.

Sobre las copas de los árboles más altos de la selva guatemalteca asoman los antiguos templos de Tikal, cuyos soberanos encarnaron el esplendor de la civilización clásica maya. La civilización maya floreció entre el siglo V a.C. y el siglo XVI d.C. en un extenso territorio que abarca casi 300.000 kilómetros cuadrados y que en la actualidad se reparten México, Guatemala, Honduras y Belice. Entre los muchos enigmas que esa antigua cultura plantea a los investigadores destaca su inagotable y enorme furor constructivo: en un medio hostil, cubierto de densos bosques tropicales y pantanos, los mayas levantaron centenares de espléndidas ciudades de piedra, cuyas altas pirámides todavía hoy desafían a la voraz vegetación alzándose soberbias por encima del océano verde. De todas esas urbes -que tienen nombres sonoros, en su mayoría modernos, como Palenque, Copán, Oxkintok, Calakmul, Uxmal o Yaxchilán-, la más grande, la que reúne algunos de los monumentos más extraordinarios creados por el hombre precolombino, es, sin duda, Tikal, que se levanta en el actual departamento guatemalteco de El Petén. Las ruinas fueron descubiertas por Modesto Méndez en 1848, aunque Hernán Cortés llegó a pasar muy cerca de allí en su viaje a Honduras, en 1525, y también otros viajeros pudieron haberlas visitado después de que el reino presidido por esta poderosa ciudad se hundiera irremediablemente hacia finales del siglo IX. Hoy en día, de aquella inmensa urbe los visitantes contemplan solamente la pequeña extensión que se ha excavado y restaurado, donde los imponentes edificios se alzan entre árboles y plantas de un vasto parque natural protegido. El área ocupada por la civilización maya estuvo dividida en ciudades-estado, cada una de las cuales controlaba un territorio más o menos extenso, pero que rara vez superaba los 3.000 kilómetros cuadrados. Las inscripciones jeroglíficas señalan como posible fundador de la primera dinastía de Tikal, en el siglo I d.C., a Yax Eb Xook, quizás enterrado enla tumba 85, del que no tenemos otros testimonios. Los mayas empleaban un bonito eufemismo para referirse al acto de morir: lo denominaban «entrar en el agua», porque el inframundo, el reino de los muertos, se encontraba detrás o debajo de las aguas que rodean la península de Yucatán. A veces decían «entrar en el camino», haciendo referencia a los laberínticos senderos que descendían al interior de la tierra. La llegada de los teotihuacanos, a finales del siglo IV, inaugura una nu

Wednesday, December 22, 2010

Desenterrando a los Olmecas


De rodillas junto a una de las enormes cabezas de piedra que desenterró, el arqueólogo Matthew Stirling dirigió las expediciones que descubrieron también artefactos de jade confeccionados por la desaparecida civilización olmeca de México. Foto de Richard Hewitt Stewart.
120 años de la historia de NGS

En uno de los sitios, un ojo enorme miraba el exterior desde el suelo. En otro, bóvedas de basalto erosionado sobresalían de la tierra. Como sea que haya dado con ellas en su calidad de arqueólogo, el Dr. Matthew Stirling desenterró eventualmente once cabezas colosales de piedra en las junglas del sur de México. Diez de ellas mostraban una expresión adusta, pero una ostentaba una sonrisa misteriosa.

En una fecha tan reciente como los años treinta, los olmecas, la gente que dio forma a esas cabezas hace milenios, no eran más que un enigma. Nadie sabía su verdadero nombre. “Olmeca”, que significa “pueblo del hule” en náhuatl, era simplemente un término del cual se habían apropiado los arqueólogos para describir la cultura desaparecida hace mucho tiempo, que dejó sus rastros esparcidos en selvas en las que abundaban árboles de hule. En un territorio dominado por las espectaculares ciudades en ruinas de los mayas, los olmecas se vieron eclipsados y fueron desconocidos.

Así, entre 1938 y 1946, Stirling organizó una serie de expediciones arqueológicas, con el copatrocinio de National Geographic y Smithsonian Institute, a los estados mexicanos de Veracruz y Tabasco. A pesar de que la maleza estaba infestada de víboras, de que sus viviendas de techo de palma estaban plagadas de alacranes y de que en torno a sus campamentos merodeaban jaguares, Stirling zanjó y excavó su camino hasta los libros de historia. Sus hallazgos fueron extraordinarios, al grado de hacer que caseríos en la selva, como Tres Zapotes, La Venta y San Lorenzo, se convirtieran en nombres famosos para la arqueología. Además de aquellas 11 cabezas colosales de piedra, Stirling excavó un centro ceremonial, una tumba con pilares de basalto y un sarcófago con rostro de jaguar que aún contenía vestigios de su ocupante, desintegrado mucho tiempo atrás. Encontró un tesoro oculto de hachas de jade, orejeras y figurillas exquisitamente talladas. Y descubrió un calendario tallado en piedra con una fecha inscrita que sugería que los olmecas habrían florecido en el primer siglo antes de nuestra era, varios siglos antes del periodo clásico de la civilización maya. Todo dicho, Stirling y National Geographic develaran el misterio de lo que algunos eruditos han llamado la “cultura madre” del continente americano, aunque sea una cultura que permaneció enterrada y olvidada durante siglos.

La diosa lunar azteca

Coyolxauqui, diosa lunar azteca (Fondo de pantalla)
Jueves, 18 de noviembre de 2010Dejar un comentarioIr a comentarios

Foto de Kenneth Garrett
Según la mitología azteca, el recién nacido dios del Sol, Huitzilopochtli, mató y desmembró a su aguerrida hermana, la diosa lunar Coyolxauhqui, lanzando los pedazos de su cuerpo a la montaña sagrada de Coatepec. Los mexicas creían que el suministro contínuo de guerreros saciaría a los dioses y perpertuaria el ciclo de la vida, mientras que, sin los sacrificios, las deidades perecerían y el mundo llegaría a su fin.

Del artículo Desentierran a los aztecas, National Geographic, noviembre de 2010.



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Tuesday, December 21, 2010

Museo de Arte Contemporáneo

Pueden usar el siguiente sitio en la web para encontrar las respuestas de las
preguntas del diario de geografía del mes de enero de 2011.

http://www.museocontemporaneopr.org/educacion.htm


http://enciclopediapr.org/esp/article.cfm?ref=06102001